Amazonas peruano – La llegada

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A las 4:15 nos levantamos para estar listos a las 4:45 que era la hora pactada con el Sr. Julio, el cual tras unos 7 minutos de trayecto nos dejó en el aeropuerto, ya a esas horas había un breve tráfico en la ciudad de Lima.

Tras el control de seguridad nos ubicamos en nuestra puerta, la nº 11, allí encontramos un stand de información turística de donde cogimos los folletos informativos de las zonas que íbamos a visitar. También había un establecimiento donde poder comprar algo para desayunar. Nos compramos un sándwich triple para cada uno, 2 botellas de agua y un café por 50 soles, desconocíamos que en el vuelo te daban algo de comer en un trayecto tan corto.

Nuestro vuelo fue con la compañía Peruvian, costó 200 €/persona, ida y vuelta de Lima a Iquitos. La duración fue de 1:50 horas. Sus tarifas incluyen2 piezas hasta un total de 25 kilos, equipaje de mano de 8 kg (como nuestras mochilas pesaban 9 y 10 kilos tuvimos que dejarlas a la entrada del avión, nos dieron un ticket para recogerlas después, ya que no las habíamos facturado), servicio a bordo (incluye: zumo, té o agua, un mini bocadillo y un dulce, en este caso una magdalena) y web check-in con elección de asiento.

peruvian

Salimos con unos 20 o 30 minutos de retraso pero nos tocó en la salida de emergencia, así que por fin Adrián podía estirar las piernas en un vuelo.

Al aeropuerto de Iquitos nos fue a buscar un empleado del lodge, el Sr. Mario, un señor muy amable que nos contó cositas de Perú, por ejemplo que las pequeñas tiendas que en Canarias llamamos tiendas de aceite y vinagre ellos llaman bodegas . Tras una hora de trayecto nos dejó en la oficina que el lodge tiene en Iquitos.

En la oficina nos atendieron Boris y Rocío, dos empleados que desde dos días antes del hospedaje habían estado solicitando información, uno vía WhatsApp y otro vía correo, para tenerlo todo a punto a nuestra llegada.

En la oficina nos cobraron los 345,00€/persona que costaron: 2 noches (con sus 3 días) de alojamiento en el Muyuna Logde, con comidas incluidas (tipo buffet) y las 3 excursiones diarias con el guía en español. Nos regalaron una cantimplora y nos prestaron unas botas de agua, vinieron muy bien para los charcos.

A unos pocos metros cogimos el bote que nos llevó al hospedaje, en unas 3:30 horas, unos 144 km por el río Amazonas, pasando por el pueblo Tamshiyacu. Al principio, el caudal era muy ancho, con abundante agua marrón y gran vegetación a los lados. En este trayecto ya empezamos a hacer migas con los compis con los que pasaríamos los 3 días en el Amazonas. A medida que nos íbamos acercando a nuestro hospedaje el agua se tornaba más limpia y de un tono verde.

Río Itaya

Hicimos una parada a la entrada del pueblo Tamshiyacu para estirar las piernas, ir al baño o comprar algo, y nada más bajarnos del bote vi mi primer delfín rosado, aluciné, como una niña chica, -¿lo vieron? ¿si, no?… solo lo vi yo… pero una señora de la zona me confirmó que habían y gracias a eso no quedé como una loca delante del grupo…

En esta parada tuvimos nuestra primera toma de contacto con una fruta del lugar, la guaba, que es como una habichuela gigante y dentro contiene unas porciones dulces de fruta, que cada una tiene una semilla curiosamente parecida a un mejillón. 

parada en el amazonas

Una vez llegamos al lodge nos recibieron con un zumo de tumo, nos explicaron los horarios de las comidas y dejamos nuestras cosas en la habitación.

El Muyuna Logde es un complejo ubicado sobre el río Yanayacu, afluente del Amazonas, con cabañas de madera que respetan el ecosistema, introducido en la selva. Cada cabaña tiene un baño y una habitación, todo cerrado con tela antimosquitos, tiene una terraza con hamacas vistas al río y donde si el tiempo acompaña se pueden ver bonitos atardeceres. TODO UN LUJO!!!

Muyuna Lodge

A la 13:00 fuimos a almorzar, buffet: pollo empanado, cerdo con cecina, arroz, verduras y pastel de coliflor. Las bebidas incluidas son: agua, café y té.

A las 15:00 empezamos nuestro primer tour, duró 2 horas, lo hicimos a pie para ver lo que la naturaleza estuviera dispuesta a mostrarnos: la flor de Vigan (con la que los niños del Amazonas hacen sus adornos en el colegio), la hormiga Pucacuro (que se mimetiza con la planta y si te pica te deja la piel roja), el Palmito (bueno para depurar la orina), la Cocona (fruta acuosa que se utiliza para quitar la sed), los Árboles Estranguladores, Wimba ( un árbol que dura hasta los 500 años), una tarántula, el mono Leoncito (uno de los monos más pequeños que existen), un ciempiés, una hormiga Bala (cuyo nombre se debe a que si te pica te duele tanto como una bala). 

primer tour amazonas

Para ser sinceros los mosquitos hicieron que la experiencia no fuera tan placentera como uno se lo imaginaba, puesto que aunque solo estaban los ojos al descubierto lograban colarse por los orificios nasales, debajo de las gorras, etc, se metían por todos lados. Es lo que tiene encontrarse en uno de los lugares más salvajes del planeta.

Al finalizar regresamos para ducharnos y disfrutar del atardecer en las hamacas, hasta una cabezada me eché en lo que llegaba mi turno en la ducha.

 atardecer en el amazonas

A las 19:00 cenamos: ensalada, arroz con piña y pasas, puré de papas dulce y cerdo en salsa.

Tocaba el tour de noche, en una barquita las tres parejas españolas que nos hospedabamos en el lodge, el chico que manejaba el motor y por su puesto nuestro super guía el Sr. René, un nativo del Amazonas que sabe de todos los seres que allí habitan. 

En este segundo tour el Sr. René nos explicó que hay 3 tipos de caimanes en el Amazonas: el Negro, el Blanco y el Enano (si, parece un chiste), y por suerte, pudimos ver los dos primeros. En total oscuridad, con las linternas de René, una en la mano y la otra en la frente, junto al destello de las luciérnagas que nos rodeaban, íbamos a la “caza” de caimanes.

Detectaba el caimán y lo subía a la barca, nos daba una charla sobre el mismo, lo tocábamos y de vuelta al agua, así fueron las dos veces, fueron ejemplares pequeños pero igualmente imponía, donde hay chicos hay grandes… También vimos murciélagos y un ave nocturna. Al apagar la linterna era increíble, no entendías como se podía distinguir la silueta de las copas de los árboles con el cielo, sin ningún tipo de luz artificial.

caimanes en el amazonas

Fue un tour fantástico, solo nuestra barca en esas aguas, bueno aparentemente solos… con el continuo sonido de las ranas, los grillos (con el sonido parecido a una maraca) y otros, que vete tu a saber de qué animales provenían.

Al llegar al cuarto había un charquito de agua en el suelo, aunque algo había llovido no había agujero en el techo… lo olimos y si, olía a pis, tras mirar concienzudamente por el cuarto no vimos nada, además, el pequeño agujero en la tela antimosquitos que tapamos con esparadrapos nada más llegar seguía intacto. Llamamos al chico de la recepción y lo limpió, más adelante te descubriremos quién venía a visitarnos…

Caímos rendidos, entre el madrugón y el entusiasmo estábamos rotos…

Buenas noches!

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